En los dos primeros años de vida el niño vive en una simbiosis con la madre, y es un ser dependiente y pasivo. En esos años todavía no tienen adquirido el lenguaje y pegan por su espacio, y eso es normal en esa etapa, aunque deberemos contener al niño y ofrecer modelos alternativos de conducta y aplicando el método del rincón de pensar, para luego explicarle su conducta y hacerle ver en su propio leguaje que no es una conducta positiva.
Apartir de los dos años, el niño se activa y empieza la necesidad de ser dependiente, y es cuando aparece el no a todo. Empiezan a tener la necesidad de hacer solitos las cosas y todo lo hacen corriendo. Es la etapa de la individualización, y ésta se producirá si hay un vínculo de apego seguro, por ejemplo, los niños correrán por el paque, pero se volverán para ver si está su madre, y seguirán jugando. Los niños necesitan la independencia dentro de un marco seguro.
Los ninño necesitan jugar, expresarse libremente a través del juego, del dibujo, necesitan experimentar con la realidad, y tropezarse para después saber levantarse, pues cunado sobreprotegemos a un niño no le damos los recursos para hacer frente a la vida, y eso es una especie de abandono, pues no se le da los recursos, y no puede hacer nada sin sus progenitores.
En su desarrollo los niños también necesitan ciertas normas y límites para aprender a hacer frente a las nuevas experiencias que se les presenta diariamente. En este sentido la disciplina, es entender las necesidades emocianles de los hijos y orientarles para que aprendan a manejarlas efectivamente; ayudarles a que se adapten a su ambiente de manera adecuada y segura.
Las reglas deben ser definidas de forma que los niños puedan entender y seguir, no poner muchas reglas y conforme van creciendo, dejémoslos participar en el establecimiento de algunas reglas, y lo que sucede si las cumplen o no. La negociación también da buenos resultados. (p.e ¿qué te parece si te lavas los dientes y luego te leo un cuento?.
Lo más importante es expresar esas normas de forma positiva sin olviadar las necesidades de los hijos (p.e en vez de no corras en casa por se peuede correr solamente en el patio; está caliente y te puedes quemar).
Brevemente he querido exponer los aspectos más importante para el desarrollo del niño, pues en niños que han sido dados en adopción, se puede dar una alteración de este desarrollo, dependiendo de la edad del niño a la hora de ser adoptado, pues no es lo mismo adorptar con 6 meses, que con 5 años, pues establcer ese vinculo de apego seguro con el bebé de 6 meses será más fácil que con el niño de 5 años que arrastrará toda una historia personal.
Qué es lo más importante a la hora de evaluar a los que quieren adoptar, ante todo hay que proteger al niño, y velar por sus necesidades propias, tendiendo en cuenta su historia personal. Ante todo debe primar el niño.
En los adoptantes qué es lo más importante: que el niño tengan tanto un referente materno como paterno, o que el progenitor o progenitores sean capaces de establcer ese vínculo de apego seguro y sepan cubrir todas las necesidades en todas la etapas evolutivas como he expuesto anteriormente.
Yo, personalmente y como psicóloga me quedo con la segunda opción, pues el tener como referencia ambas figuras maternas como paternas, no es garante de un adecuado desarrollo, pues en nuestra sociedad actual hay familias monoparentales, separadas, que sabiéndolo hacer bien con el niño, no debería haber ningún problema. Es por ello, que no debemos excluir del derecho a adoptar a parejas homosexuales, solteros, siempre y cuando puedan cubrir las necesidades del niño y establezcan ese vínculo de apego seguro, aunque siempre ante todo tenemos que mirar por el niño, sus derechos y necesidades emocionales.
Concluyendo, hay que velar por el niño para su adecuado desarrollo, y por ello no debemos a priori excluir a nadie de poder adoptar, basándode quizás en prejuicios sin base ni sentido.
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