Se dice que la vida son dos días, y que hay que vivirla como tal, pero en realidad, si eso fuese cierto, no tendríamos tiempo de hacer todo aquello que nos gustaría y nos invadiría un sentimiento de futilidad difícil de arrancarnos. Además, si nos quedasen dos días, cómo sería vivir sabiendo tu fecha de caducidad. Muchos enfermos terminales han de vivir sabiendo que su vida no se prolongará tanto como a ellos les gustaría.
Cómo vivir entonces, pues imprimiéndole a la vida un poquito de alegría y de actitud positiva, muy díficil en estos casos , y te hayas en la encrucijada de dejarte arrastrar por el pozo de la amargura sabiendo que la muerte te ronda, o aprender a vivir con ello, con esa parte de tristeza por saber que algún día dejarás a los tuyos, dejarás de ver amanecer, de ver tu sonrisa reflejada en el espejo, aunque sabes que tienes que seguir caminado, aunque ese camino no te conduzca a ninguna parte. Es esa actitud positiva la que es capaz de que sonrías y por unos instantes ser feliz, es esa la actitud la que puede alargarte la vida en vez de acortártela si te hayas en ese pozo, pues los misterios de la mente son tan inmensos que aún nos queda por descubrir.
No es fácil, pero pocas cosas son fáciles en esta vida, solo consiste en coger las riendas de la misma aunque no puedas cambiar su dirección. Es ese positivismo el que puede cambiar las cosas. Aunque hay factores ambientales que pueden obstaculizarlo, como es la soledad, el no tener a nadie con quien llorar con quien reir. Por ello es importante disponer de una red social que te facilite optar por la via de la actitud positiva.
Para ser feliz, no se necesita nada material, pues la felicidad no hay que hallarla en el exterior, pues emerge de uno mismo, ya que todo es cuestión de actitud y de tener una buena salud emocional.