sábado, 13 de junio de 2009

Normas y límites

Para algunos padres, la disciplina equivale a enfrentamiento, aunque no siempre equivale a la lucha, ni a un sistema de castigos, se trata más bien de orientar a los hijos en las nuevas situaciones en las que se enfrentan, ya que los niños necesitan reglas para aprender a hacer frente a esas nuevas experiencias. La disciplina supone entender las necesidades emocionales de nuestros hijos para que aprendan a manejarlas efectivamente. Es ayudar a los niños a desarrollar autocontrol, ponerles límites y corregir sus malas conductas. Es además animarlos, guiarlos y ayudarles a que se sientan bien consigo mismos.

Los límites son un material de enseñanza-aprendizaje, que requiere tiempo, constancia, claridad y serenidad. Son consecuencias lógicas, no caprichos de los padres ni consecuencias de su enfado. Conviene evitar el enfado, hay que entrenar en separar firmeza y enfado. Son como guías del niño para que no se pierda.

¿Qué hace que algunos padres les cuesten poner límites?

1. Se sienten sin energías para enfrentarse a sus hijos.
2. Intentan compensar el poco tiempo que pueden dedicar a sus hijos.
3. Padres inseguros y con poca autoestima, que desean ser aceptados por sus hijos, y no confían en sus propias decisiones ni en su capacidad de defenderlas.
4. Padres con distintas opiniones sobre una misma situación, y se desacreditan.
5. No saben donde poner límites y en que situaciones.

¿Qué es lo realmente perjudicial para el desarrollo del niño?

Tanto establecer normas demasiado estrictas o excesivas, como no poner ningún tipo de límites a su comportamiento.

Condiciones para poder establecer con éxito los límites:

  • Que exista un buen clima familiar, de afecto y cariño.
  • Los padres deben estar convencidos de aquello que exigen.
  • Comportase de forma coherente con lo exigido.
  • Normas claras y realmente necesarias.
  • Jerarquizar la importancia de los temas, y actuar en conformidad con su importancia educativa.
  • Mostrarse firmes.
  • Tener una mentalidad flexible que les permita ir adaptando esas normas a la situación.


Hay que tener consistencia:

a) Ambos padres han de estar de acuerdo con las reglas y que sucede si se rompen.
b) Corregir la conducta indeseada cada vez que se presente.
c) Las reglas se aplican todos los hijos tomando en cuenta sus ideas. Nada causa más resentimiento que una sanción diferenciada sin buenas razones.

¿Cómo disciplinar a nuestros hijos?

Poner límites es decirle que en este mundo no todo es posible, lo que se traduce en darles una visión real del entrono en el que viven.

  1. Hay que ayudarles a expresar sus sentimientos.
  2. Establecer reglas:

a) Definir las reglas que los niños puedan entender y seguir.
b) Expresarles positivamente sin olvidar sus necesidades de nuestros hijos. En vez de decirle “no corras en casa”, decir “se puede correr solamente en el patio o el parque”. Hay que reservar el no para otras ocasiones, pues si empezamos desde que son pequeños con el no, pierde su efecto, como el efecto de un perfume. Hay que utilizar frases positivas en lugar de decir no (p.e “ está caliente y te puedes quemar.”)
c) No poner demasiadas reglas, pues los niños están ocupados en explorar su mundo y sus nuevas habilidades. Para que la regla quede deberemos repetirla más de una vez.
d) Ser firmes al decir que no, explicando nuestras razones y asegurarse de que lo entiendan.
e) Conforme crecen, dejémosle participar en el establecimiento de algunas reglas y lo que sucede si se cumplen o se rompen. Muchas veces las negociaciones dan buenos resultado (p.e ¿qué te parece si te lavas los dientes y luego te leo un cuento?
f) Dar ejemplo: los niños imitan lo que hacemos.
g) Definir rutinas, y así podrán saber lo que esperar (siesta, baño, hora de ir a la cama, etc.).

Si los límites no son respetados se puede hacer lo siguiente:

1. Premiar actitudes; las recompensas pueden ser sociales como una sonrisa o un abrazo, o más tangibles, como estrellas en la frente, etc. El objetivo es que la conducta misma llegue a ser su propia recompensa.
2. Elogiar conductas deseables haciendo hincapié en la conducta concreta.
3. Ignorar: antes de hacerlo es importante valorar el comportamiento y decidir si no es contraproducente.
Hay muchos niños a quienes rara vez se les de una atención positiva, y es por ello que consideren que la desaprobación es mejor que ninguna atención.

El castigo: solo de utilizarse para corregir una conducta indeseada, pues no debemos mandar a la cama porque estemos cansados, las razones deben ser específicos y ellos deben entenderlo. Saber exactamente porque es castigado. No se debe causar dolor, ya sea físico o emocional. Es una herramienta para educar que solo debe usarse cuando sea necesario. Se debe aplicar inmediatamente, y siempre que se cometa la falta sin depender del buen o mal humor. Debe ser justo, no lo dejemos sin comer simplemente por encender la tele sin avisarlo.

El respeto por el niño debe permanecer intacto, sin que sufra en su autoestima, Hay que ofrecerle una conducta alternativa para reemplazar la conducta indeseada. No asociarlo a actividades de aprendizaje, como copiar, hacer cuentas o leer.


martes, 9 de junio de 2009

RITOS Y RITUALES


Un niño ha de tener límite y hábitos, y los padres tienen que acompañarlo en ese aprendizaje. Ningún niño necesita la perfección para crecer bien equilibrado desde el punto de vista emocional, pues la perfección equivale a sentirse desilusionado y culpable. Los papás han de dar satisfacciones, pero también frustraciones, introduciéndolas poco a poco para que el niño vaya aprendiendo que no puede tener todo lo que desea.

Los rituales sirven para que la madre contenga al bebé, y éste sentirse seguro e ir creando estructuras internas que den lugar a un vínculo de apego adecuado. Los rituales hacen que el bebé vaya aprendiendo que es lo que puede esperar en cada momento. Los niños necesitan saber que es lo que va a suceder después, ya que esto les da tranquilidad y les prepara interiormente para lo que va avenir. Necesitan sus normas, horarios y costumbres, sin los cuales perderán el norte.

Todo ello hará que estén tranquilos y controlados, y esto les hará personas independientes y resistentes, y dispondrán de recursos para enfrentarse al mundo.

Objetivos:

  1. Vínculo seguro de apego: se desarrolla cuando los padres dan cariño y alimento con sensibilidad, consistencia y continuidad. Cuando los padres san confianza al niño éste la experimenta para explorar el mundo. Al principio el niño vive como fusionado a la madre, aunque ésta a partir del quinto mes tiene que introducir sus fallos, para como hemos dicho vaya tolerando la espera. Si a los dos años se ha creado un buen vínculo, de confianza y seguridad, éste se alejará del adulto, pero mirando de vez en cuando para confirmar su presencia.

Los niños necesitan saber que su padres van a regresar, es por ello que es necesario ir realizando el ritual de separación donde vaya acompañado del adulto que le de seguridad. Si al niño se le introduce un ritual con cariño, explicaciones y calma, llorará, pero podrá quedarse en esa situación, ya que aprende que no es peligrosa, el adulto le da seguridad (p.e. un niño de un año que se agarra a su madre en situaciones extrañas no refleja una dependencia, sino que busaca seguridad).

  1. Autoestima: valorar sus virtudes más que sus defectos; enseñar a escuchar y expresarse sin miedo; marcarse metas sencillas; y el YO PUEDO.

  1. Autoconvicción: de los 1-2 años quieren controlarlo todo, sus cuerpos, sus acciones. Si fracasas porque los padres son muy estrictos, dudarán de sus capacidades. Los padres tienen que ser firmes contra esa anarquía potencial de su sentido de la discriminación que está todavía por formar.

  1. Desarrollo emocional: cuando loa padres viven estresados, con ansiedad, angustia, se lo transmite al niño, que vivirá eso a través de conductas inadecuadas: saltarse normas, rabietas, rebeldías.

Los niños tienen miedo a la pérdida de apoyo y soporte. Cuando un niño llora es por algo, hay que atenderle sin urgencia ni inquietud, de esa manera no se le transmite ansiedad. Cómo un bebé responde a extraños es variable, depende de su temperamento y de cómo se haya trabajado ese vínculo de seguridad hasta los nueves meses. Ansiedad de separación.

Para que un niño aprenda con seguridad necesita un entorno de juego seguro, juguetes apropiados y estimulación variada. ( primeros meses vivir y jugar es lo mismo).

Tipos de rituales.

a) Hora del baño: siempre ha de ser a la misma hora; es un momento de relax y de juego; el niño al ser tocado recibe afectos.

b) Hora de la comida: tenemos que tener una sillita y mesa pequeñas. Debemos estar presentes, le damos 30 minutos y si no quien a los 30 se lo retiramos. Pueden jugar con la comida, con las manos, ya que ellos sienten con las manos, y así van aceptando la comida. Luego ya aprenderán a coger la cuchara y el tenedor.

c) Hora de juego: jugar diariamente 30 minutos. Cuando menos estructurado y complicado más se beneficiará el niño. Es importante que el niño aprenda a enfrentarse a emociones negativas, sus necesidades serán atendidas, pero el mundo no gira en torno a él. De 0 -1 años es una etapa súper importante en el desarrollo.

d) Enseñar a dormir: a los bebés hay que mecerlos suaves. Los niños no saben dormir y hay que enseñarles, y tiene que haber rituales previos y durante, como leer un cuento.

e) Paseo: es importante que los niños tengan tiempo de estar en el parque. Hoy se protege tanto que no se les permite tener heridas de guerra.

jueves, 4 de junio de 2009

Reivindicando lo simple

Simple, una palabra de seis letras con grandes connotaciones, pero qué es simple, simple es un globo, simple es una caja de cartón, simples son unas hueveras y rollos de cartón. Por qué son simples esos objetos y no otros, un niño puede estarse horas jugándo con esos objetos y sacándoles múltiples usos, como producir música, jugar a los bolos o buscar un tesoro esondido en alguna isla desierta.

Esto ni más ni menos es lo simple, con cualquier objeto sencillo y con un mínimo de imaginación y fantasía los niños pueden crear juegos y mundos paralelos al suyo. Realmente un niño con 5 años necesita jugar con la PSP, o cantidades ingentes de juguetes que atrofian la creatividad infantil, la respuetsa como no, también es simple, no. Los niños no lo necesitan, solo que creamos esa necesidad entre todos.

No solo es necesario reivindicar lo simple en la unidad intrafamiliar, sino también en el ámbito extrafamiliar, que es la sociedad, porque si un niño tiene una determinada cosa que supuestamente es lo más "chulo del momento" el otro niño también lo deseará. Eso es lo que tiene el consumismo, en crear necesidades que supuestamente cubiertas nos dará la felicidad, un felicidad insatisfecha, pues siempre surgirán nuevas necesidades que cubrir, pues los niños necesitan sentirse aceptados.

Todo este se va perpetuando, y llegada la adolescencia, esos jóvenes necesitan el móvil de ñultima generacion con videollamada incorporada.

Reivindicar los simple tendría consecuencias en la organización económica, donde el ser humano y la infancia ganarían al consumismo, y derribarían los falsos pilares del modernismo.

miércoles, 3 de junio de 2009

De todo un poco

Muchas personas andan obscecadas en el independentismos de sus territorios, pero en realidad que supone la independencia de un determinado territorio. Signica libertas, significa justicia, significa derechos, más bien no necesariamente, pues los territorios no han de ser lo independientes sino las personas, y en la base de la independencia está la libertad. Pero vivimos en sociedades libres, en anteriores post postulé que no, pues solo existirá libertad cuando se respeté la libertad de todo ser humano.

Esta es una sociedad que avanza cada vez más, pero hacía dónde, la gente va acelerada y sin tiempo realmente para lo importante, y quizás busca compensarlo de una forma equivocada. Es época de desconfinzas, en dónde creer en el ser humano cotiza a la bajo.

Hay que prestar más atención a la infancia, pues en ella está los pilares de la que pueda ser la futura persona, por tanto los padres, y el entorno más próximos juegan un papel vital para que ese niño crezca en libertad bajo un ambiente emocional estable de dialógo y afecto, donde la responsabilidad es pilar fundamental del ser humano, pero proporcional a la edad del niño, pues el niño es ante todo un niño que ha de jugar, embarrarse y en fadarse; entender su mundo es vital para poder educar a los niños de una manera correcta, aunque imperfecta, pues esos niños no necesitan la perfección para ser felices.

Qúe podemos esperar entonces pues de entornos marginales, de padres rígidos o que no saben poner normas dónde y cuando son necesarias.

Y en otro orden, no puedo dejar de hablar de las elecciones europeas, pues se habla de todo menos de Europa, ya que se dedican a tirarse los trastos a la cabeza, hablando de temas banales, donde en los mítines sirven sobre todo para jalear y subir el ego de sus líderes, pues se hace de todo menos desgranar su porgrama político.

Y yo aunque apartada de la política, en los posteriores post, publicaré textos sobre la infancia, temás tratados en una escuela de padres, consistente en una recopilación y síntesis de textos más opinones propias.