1) ¿qué motivos te llevaron a meterte en política, y concretamente en el PP?
La política ha fluido en mi vida y por mis venas desde niño. Recuerdo que de pequeño ya me leía todos los programas electorales que llegaban a casa. En 1993, después de la refundación del PP y ante la escalada de corrupción política que se vivía en España di el salto a militar en el grupo entonces liderado ya por Aznar. En Tobarra, donde nací, siempre había gobernado el PSOE sin generar riqueza ni empleo y un alcalde de AP-PP, Francisco Peña (que no tiene nada que ver conmigo), empezó a cambiar la situación. Todo ello me impactó tanto que decidí formar parte del PP.
2) ¿para qué estás en política?
Para servir a los demás, sin servirme de ellos (aunque suene esto a tópico), y para intentar hacer lo que pueda para cambiar la educación, la cultura y algunos aspectos sociales que están latentes y pendientes en España. ¿Cuáles? La inmigración, la mendicidad, la legislación laboral. La política es un buen medio para hacer realidad los sueños de los demás, pero primero hay que saber cuáles son los sueños de las personas. Si algún día consigo hacer algo importante, como una ley educativa, sin que nadie sepa que fui yo, me daré por satisfecho. Yo estoy en este mundo momentáneamente, por ello mi fuente de ingresos no es la política.
3) ¿me podrías diferenciar que significa liberal conservador de liberal pogresista?
Liberal progresista ha quedado muy bien definido por ti en varias ocasiones y todos los días en tu Blog. Ser liberal conservador, como Antonio Maura (1853-1925) o Joaquín Sánchez de Toca (1852-1942), es defender el progreso realizando las reformas de forma escalonada. Paulatinamente. Y, sobre todo, es la "revolución desde arriba"; esto es, que el gobierno ponga cada día los medios al alcance de los ciudadanos para que la vida de estos cambie, no que los ciudadanos deban exigir esos cambios. Recuerdo que de los conservadores en España es la Ley del Descanso Dominical, la Ley de Jornada Laboral de 8 Horas (en 1918), el Instituto Nacional de Previsión (antecednete de las pensiones y la sanidad pública), etc. La derecha, el neoliberalismo o neoconservadurismo es la teoría de Hayek, no la forma de acción o de gobierno de quienes pensamos que hay que cambiar las cosas pero dando lugar a que la gente asuma los cambios sin traumas. Son conceptos distintos.
4) ¿qué es lo más importante por lo que riges tu vida, y crees que también que sería impoartante que se rigiese la sociedad?
La lealtad a los demás (especialmente a los que tienes alrededor), la solidaridad y el esfuerzo personal. Son tres de muchas otras cosas que podría señalar. La lealtad es un valor que asegura la sensibilidad ante los demás y el juego limpio con las personas; la solidaridad ayuda a trabajar y convivir bien en equipo, puesto que somos una sociedad, un conjunto de individuos que suman algo llamado país; y el esfuerzo personal porque no soporto el enchufismo y el amiguismo que impera en muchos lugares, sobre todo en la política y en la función pública.
5) ¿qué medidas llevarías a acabo para fomentar la lectura?
Tú eres más apta para contestar a ello. Pero hay que fomentar la lectura desde la infancia. La pedagogía no es mi especialidad aunque soy docente, pues pongo por delante el método a la metodología (cada maestro tiene su librillo), pero sí tengo claro que se pueden seleccionar los párrafos más interesantes de los clásicos para que sean leídos por los niños y para que éstos se acostumbren a ellos, por ejemplo. Y de ahí en adelante...
6) ¿figura o fondo?
Fondo, por supuesto. La figura no lo es todo.
7) ¿ser o estar?
Ser. Es más importante "ser" constantemente una buena persona que estar puntualmente en un momento. Sin ser no se puede estar.
8) ¿qué modificarías de la sociedad actual?
El agobio de la vida laboral. La superficialidad de la sociedad (o de una inmensa mayoría de ella). El culto a lo bello frente el culto a la belleza (que son dos cosas distintas) porque lo bello es natural y la belleza se realiza ya de forma artificial. El enchufismo y la incultura de la clase política y de los dirigentes, sean estos políticos o funcionarios, etc.
9) ¿en qué medida crees que la personalidad de los políticos influyen en sus acciones de gobierno?
Mucho. No fue lo mismo Chamberlain que Churchill. El primero sucumbió por pusilánime ante Hitler. El segundo lo combatió y, de todas todas, lo venció con la ayuda de otros. Otro ejemplo es Reagan, que sacó de la crisis moral a los Estados Unidos después del Watergate. Un líder sin personalidad arruina a un país; el que la tiene al menos puede levantar la moral de los suyos.