lunes, 31 de marzo de 2008

Libertad de ser

Cómo liberarme de estas cadenas
que me hacen prisionera de mi misma,
cómo deshacerme de este yugo
que me quita libertad.
Caminar intento para hallar el sendero
por el cual lograr reencontrarme,
pero difícil es,
pues la multitud me impide avanzar
con el dolor que suponen los cardenales
de la hipocresía y la vanidad.
Todo se hace oscuro,
el telón cubre el escenario de la vida,
y todo se confunde
y no encuentro saber donde estoy,
me despierto, solo veo niños jugando y sonriendo,
y me sorprendo a mi misma jugando con la arena
fabricando castillos de sueños,
me observo a mi misma combatiendo con mi reflejo,
venciendo al temor y al miedo.
La luz, se abre el telón y los sueños desparecen,
me veo otra vez maniatada,
pero no solo yo,
otras almas vagan por ese camino preestablecido
con miedo de salirse de él,
con temor a ir hacia lo desconocido.
Tenemos miedo a ser nosotros,
a ser felices, pues lo desconocido nos da miedo,
y preferimos la seguridad de lo establecido,
pues nos convertimos en prisioneros
de nosotros mismos.

1 comentario:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Otro de tus profundos y sentidos poemas. Me ha gustado mucho y me parece que tienes talento. Incluso eres bastante culterana pues haces uso del hipérbaton poniendo verbos al final de frase. Jeje. Cuidate