Si cualquiera de nosotros hubiese sido víctima de otra persona acudiríamos a los pertinentes órganos judiciales, con el objetivo de que se impartiese justicia, pero que pasa si nadie nos creyese, que pasaría si las distintas instancias judiciales no impartiesen una resolución justa. Cada persona actuaría de forma diferente.
Pero que pasa con lo niños, si sufren agresiones por parte de otros niños, y nadie los cree, se sienten indefenso y desprotegidos, y por lo tanto se tomaran la justicia por su cuenta. El etiquetado en la infancia es lo más perjudicial que les puede pasar en la niñez. Si un niño es etiquetado de malo, todo lo que ocurra será responsabilidad del niño. Si portándose mal le castigan, y cuando se porta bien, también, para que se va esforzar el niño. Los niños necesitan educación, coherencia y consistencia, porque de lo contarrio al niño le crea confunsión, se encontrará perdido, y lo manifestará con conductas negativas.
Hay que desterrar el concepto de niños malos, pues son sus conductas las malas, y no ellos, porque de lo contrario el niño empezará a creerse el papel que le han otorgado. Si nadie te cree te sienets frustado, y en un niño este sentimiento es mayor, y lo expresará de la única forma que sabe.
Muchas veces es la misma scoiedad, que con sus prejuicios e etiquetados hacen de las peronas lo que son, si éstas no possen una red de apoyo social más sólida que la propia sociedad.