domingo, 11 de enero de 2009

Espiral

La violencia genera odio, producto del dolor y del resentimiento. Todo ello a su vez produce más violencia en una interminable espiral que parece no tener fín, ya que se trata de un círculo vicioso que se alimenta de si mismo. No importa quién empezó y hace cuánto, pues la infancia es la que perpetua la guerra del odio, pues no existe ser más vulnerable que un niño., convirtiéndose en víctimas del odio.
Alrededor del mundo hay multidud de conflictos bélicos, muchos de ellos inexistentes para la mayoría de nosotros pues son los medios los que canalizan nuestra propia realidad y visión de lo que pasa en el mundo. Estas semanas vemos en los distintos medios el ataque israelí a los palestinos, pero no es cuestión de quién es la victima o el agresor, pues las víctimas con los centenares de muertos en ambos lados, pues la sin razón y el sin sentido son lo únicos responsables.
Hay que buscar soluciones pues el odio nos aboca a una guerra sin fín.

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