miércoles, 23 de enero de 2008

La ilegalización de ANV

Hoy el ministro de justicia ha instado al fiscal general del estado la demanda de ilegalización de ANV y PCTV, quedando poco menos de dos meses para las elecciones generales. Para algunos llega tarde porque había indicios fehacientes de que dichos partidos eran la sucesión de un partido ilegal, para otros llega en el momento oportuno, pues es ahora y no antes cuando hay pruebas objetivas de que esos partidos y Batasuna son lo mismo.

Realmente, no se si antes existían pruebas objetivas o no para declarar ilegal a ANV, pero si que muchas personas pensaban que esas formaciones políticas eran lo msimo por meros indicios. Sin embargo, en un estado de derecho no nos podemos dejar llevar por los indicios, sino por pruebas verídicas.

Los indicios en si son subjetivos, pues si nos dejásemos llevar por ellos caeríamos en una caza de brujas injustificada, como en los juicios de Salem (no hace falta recordar en que consistieron), por ello, a pesar de los indicios hay que hayar pruebas verídicas que puedan apoyar esos indicios.

Todo esto sobre el tema de ANV, me ha hecho reflexionar sobre si es útil o no una ley de partidos para ver quién es o no legal. Aunque no se nada de Derecho, mi pregunta es si con nuestro código penal, no sería suficiente para el poder judicial instar la disolución de cualquier partido o asociación que incurra en actividades tipificadas como penales, o cuando sus actividades sean contrarios a los principios democráticos.

En un Estado democrático se deben de respetar todas las ideas políticas e ideológicas, siempre y cuando se respeten los valores democráticos. Las ideas no se pueden ilegalizar, por muy independentistas que sean.

El artículo 6 de la constitución dice así:

a) “Los partidos actúan con libertad con respeto a la constitución y a la ley.”


b)“Su estructura interna y funcionamiento debe ser democrático” (pero los partidos no son democráticos en su funcionamiento interno).

Entonces se abrieron dos debates:

1)Si era esta una democracia militante (exige a los partidos que crean en los principios inspiradores del régimen). Pero esta no es una democracia militante, pues los partidos pueden estar en contra.

2) Acatamiento constitucional: a partir del año 81, todos los cargos deberían jurar acatamiento constitucional. Manifiesto de respeto al orden constitucional. Eso no significa identificación con los valores constitucionales. No se le puede exigir a los partidos que se identifiquen con los valores constitucionales.

En definitiva, los partidos políticos están parar reflejar el pluralismo de este país con sus ideas, pues sin esos partidos no habría democracia.

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