miércoles, 17 de diciembre de 2008

El castigo

El final de la miniserie que la cadena privada antena 3 emitió ayer, era un final esperado, al menos por mí, si bien es cierto que la conducta y la actitud de esos jóvenes es reprobable, también lo es los métodos que utilizaban en la susodicha granja. Unos padres desesperados que relegan la educación de sus hijos a unos extraños, pero es lícito, yo pienso que no, pues por mucho que les pese a los padres los que han fallado son ellos. Es cierto que no tengo hijos, y lo duro que puede llegar a ser educarlos, pero sí tengo clara una cosa, que a los hijos se les educa desde la cuna teniendo siempre en cuenta las necesidades de los niños.
Hay que marcar normas y límites, siempre adecuándolas a la edad del niño, pues con 2 años, el niño está demasiado ocupado explorando su mundo para tener que atender a múltiples normas y complejas, y confome crecen se les va dejando participar en el establecimiento de normas, pues los niños los necesitan para su buen desarrollo emocional, pero siempre con afecto. Se trata de ser firmes con afecto, de tomar decisiones por ellos cuando son muy pequeños, pues tan pequeños no están preparados para tomar decisiones que no les corresponde.
Cuando a un niño se le da mucha autonomia que no le corresponde por edad, se convierte en un pequeño despota que esta pidiendo a gritos silenciosos que les pongan límites a su conducta. Límites justos y sensatos. Por ello niños que siempre han hecho los que han querido sin ningún tipo de norma y teniendo todo lo que querían, en la adolescencia los padres pretenden controlarlos, y ponerles límites, pero ya se les escapan de las manos.
Es en la infancia la edad crucial, para educarles teniendo encuenta sus emociones. Por ello en el final de la pelicula se muestra el fracaso, de una educación, o mejor dicho no educación, y por otro lado, la educación a palos, y esta última reflejándose en una agresivida, que en el fondo esconde el dolor y el sufrimeinto de esos jóvenes.

3 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Yo es que para ver padecimientos en la TV (con los que se leen cada día en el periódico) prefiero leer un ratico. Un besote,

asun dijo...

Bueno, yo leo, veo la televisión, sus series, en fín, pero esto es la vida misma, chao

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Te deseo, con mi afecto, unas muy felices fiestas de Navidad en la que para vosotros reine, especialmente, la felicidad y que os vaya llegando, lentamente, un 2009 cargado de alegrías y muchas sonrisas. Espero que os llegue siempre una inmensa sensación de paz y de fraternidad que os permitan que en vuestra vida reinen los mejores sentimientos y las mejores actitudes. Especialmente os deseo una maravillosa cena de Navidad y un 25 de Diciembre muy especial en el que nunca olvidéis que “hay tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida” (proverbio chino). Con mi cariño, ¡FELIZ NAVIDAD!