Ayer pude leer en un periódico la intención de la UE de flexibilizar de 48 a 64 horas semanales el horario de trabajo, con lo que volveriamos a largas jornadas sin una calidad de vida que beneficiaría a una monoría. Sus defensores se escudan en que sería mediante uan acuerdo entre el trabajador y el empresario, teniendo éste siempre la sartén por el mango pues si el trabajador no acepta se quedaría sin trabajo, y en los tiempos que corren, solo queda sobrebibir como nuetrso antepasados.
La postura de España es en contra de este flexibilización, pues estar a favor es retroceder socialmente.
La postura de España es en contra de este flexibilización, pues estar a favor es retroceder socialmente.
2 comentarios:
Francamente, el problema está en que se piensa más en el beneficio, en la plusvalía, que en el trabajador. Eso nos pasa por dejar las instituciones en manos de quienes las dejamos, sean de Europa o de España. Al final lo harán.
Al final es la eterna lucha entre el empresario y el trabajador. El empresario por acumular cada vez más y el trabajador para tener un trabajo digno y en condiciones. Y si te das cuenta aquí no hay libertad por parte del empresario, pues choca frontalm,ente con la libertad del trabajador a tener una trabajo y vida dignas. Si en este mundo se respetasen realmente las libertades no estaría como está, pero claro mucha gente sole entiende la libertda unilateralmente en vez de biliteralmente.
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